Guía de reconstitución de péptidos
Paso 1: Prepara el material
Ten todo listo: vial de péptido, agua bacteriostática, torundas de alcohol, jeringa de insulina y una superficie limpia.
Paso 2: Inspecciona el vial
Asegúrate de que el polvo peptídico esté intacto: sin derretimiento, apelmazamiento ni líquido. Procede solo con viales que parezcan secos e intactos.
Paso 3: Desinfecta los viales
Usa torundas de alcohol para limpiar a fondo los tapones de goma tanto del vial de agua bacteriostática como del de péptido antes de pincharlos. Esto garantiza una reconstitución estéril.
Paso 4: Carga el agua bacteriostática
Usa la jeringa de insulina para cargar lentamente la cantidad correcta de agua bacteriostática. Asegúrate de que la jeringa permanezca estéril y evita tocar la aguja.
Paso 5: Inyecta el agua en el vial de péptido
Inyecta el agua lentamente en el vial dejándola resbalar por la pared interior. Nunca rocíes el agua directamente sobre el polvo para no dañarlo.
Paso 6: Mezcla con suavidad
Gira el vial suavemente en movimiento circular para ayudar a disolver el polvo. No lo agites ni apliques presión, ya que podría desnaturalizar el péptido.
Paso 7: Almacena correctamente
Guarda el péptido reconstituido en el frigorífico entre 2 °C y 8 °C. Evita la exposición a la luz y los cambios de temperatura repetidos.
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